10" aniversario

10 a"os difundiendo EMDR

 

Primavera 2008"""""" A"o 11" N"3

 

 

E.M.D.R.

 

 

 

Desensibilizaci

 

 

v LA ENTREVISTA INICIAL

Lic Vivian Rosental

v INVESTIGACI"N ACERCA DE LA RELACI"N ENTRE DOLOR Y ANSIEDAD

Docentes de la universidad de Barcelona

v "QU" ES UN FOCO SIGNIFICATIVO?

Lic.Barbara Wizansky

v RECURSOS DE INVESTIGACI"N

Desarrollando nuevos protocolos de tratamiento para EMDR
Revista primavera 2008""""""""""""""" """""""""""""""""""""""""""""""""" """""""""""""""A"o 11 n" 3

 

 

 

 

 

EDITORIAL"""

 

Estimados socios:

 

Nuevamente la revista de EMDRIA Latinoam"rica esta" presente con el objetivo de brindar a nuestros asociados art"culos que enriquezcan la pr"ctica del EMDR.

En este caso presentamos una investigaci"n que relaciona el dolor cr"nico, la ansiedad y la atenci"n que puede ayudarnos en ese campo tan complejo que es el dolor y las formas de lograr aliviarlo.

Por otro lado la lic Rosental nos acerca sus reflexiones respecto a la importancia de las" entrevistas iniciales para llegar a diagn"sticos ajustados, tema sumamente importante para el logro de buenos resultados en nuestra tarea con el EMDR.

El trabajo con ni"os es siempre muy gratificante. El que presentamos es un ejemplo de la creatividad que siempre esta presente en nuestra practica terap"utica, que es una maravillosa mezcla de ciencia y arte.

Nos pareci" muy interesante un material presentado en la pagina de EMDRIA internacional mostrando el m"todo que se puede utilizar para validar nuevas maneras de trabajar viejos temas o la incursi"n en tem"ticas que no han sido desarrolladas hasta ahora por el campo EMDR, incorporando la idea de desarrollar nuevos protocolos .

Esta es la ultima presentaci"n del a"o 2008, por lo que aprovechamos para saludar a todos nuestros colegas esperando que nuestro trabajo haya servido de disparador de desarrollos, b"squedas y hallazgos.

Este es nuestro prop"sito, para el que trabajamos todos con mucha fuerza y dedicaci"n.

 

 

 

Muchas gracias""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" Los editores

 

 

""LA ENTREVISTA INICIAL

Pensando en t"rminos de EMDR

LIC. VIVIAN ROSENTAL

 

Siempre me interes" conocer el punto de vista que el paciente tiene de s" mismo y como "sta lectura se refleja hacia fuera, habl"ndonos as" m"s de "l mismo que de la realidad observada. Es fascinante ver como el EMDR potencia el ser con todos sus recursos y nos permite seguir en esta investigaci"n de la mente humana, buscando alternativas.

El modelo de procesamiento de informaci"n del EMDR permite distinguir que la mente tiene una organizaci"n y su actividad puede ser estudiada. Quienes trabajamos con EMDR vamos pensando en esos t"rminos en relaci"n al paciente, lo que piensa, sus creencias, lo que siente, sus emociones, como se manifiesta f"sicamente, sus sensaciones"lo que hace. Buscamos targets significativos para trabajar, escuchamos en nuestros pacientes palabras claves, frases, patrones, creencias.

La creencia negativa que tiene el paciente de s" mismo es una manifestaci"n del material como fue percibido y guardado de forma disfuncional. Muchos pacientes saben que sus respuestas emocionales son inadecuadas o irracionales, por eso consultan., no saben como salir de su propio entrampe y piden ayuda.

Ver cual es el desencadenante de la consulta y prestar atenci"n a las expectativas al tratamiento que trae el paciente, es indispensable.

 

INVESTIGAR

 

  • Estabilidad emocional
  • S"ntomas posibles de Disociaci"n
  • Red de sost"n
  • Abuso de substancias

 

Shapiro F. indica la importancia de tomar una historia detallada antes de planificar el tratamiento, esto es fundamental para la eficacia del mismo, al aplicar el m"todo.

Esta primera fase del tratamiento lleva de una a tres entrevistas.

Es el tema de mi presente trabajo: La entrevista inicial.

Brevemente enumero las 8 fases del tratamiento EMDR:

 

  1. La historia del paciente y plan de tratamiento
  2. Preparaci"n
  3. Evaluaci"n
  4. Desensibilizaci"n
  5. Instalaci"n
  6. Exploraci"n corporal
  7. Cierre
  8. Reevaluaci"n

 

Francine Shapiro, en su libro: "EMDR, Movimientos oculares, Desensibilizaci"n y Reprocesamiento" refiere la primer fase a la evaluaci"n de los factores de seguridad a tener en cuenta para determinar si podemos utilizar con el paciente el m"todo EMDR.

Es importante para los que reci"n comienzan a utilizarlo," saber que pueden aparecer altos niveles de perturbaci"n, por lo cual" hay que evaluar la estabilidad emocional del paciente. Hay t"cnicas espec"ficas que al utilizarlas antes del EMDR, nos dan informaci"n de las posibilidades que ese paciente tiene para responder a ellas, si fuera necesario para mantener su estabilidad emocional. Con algunos pacientes antes de utilizar EMDR hay que: usar abordajes que enfocan su estabilizaci"n a trav"s de la instalaci"n de recursos.

Para algunos el EMDR no es lo apropiado, por ejemplo en pacientes con problemas cardiacos o respiratorios, tampoco suelo utilizarlo en mujeres embarazadas. Como parte de la evaluaci"n cl"nica del paciente la tarea del terapeuta es ver cuanta preparaci"n necesita, ya que es necesaria cierta estabilidad para poder manejar el reprocesamiento. La efectividad del m"todo no solamente requiere conocimiento del mismo, sino tambi"n debemos saber cuando usarlo.

Investigar beneficios secundarios al preguntar como cambiar"a su vida si no tuviera ese problema, que podr"a hacer que ahora no puede.

Explorar creencias limitantes y acercarlos a la realidad. Por ejemplo: Si la" consulta es por miedo a los perros, y la creencia "que no va a poder soportar acercarse a uno"."

 

Para dise"ar el plan de tratamiento debemos obtener la informaci"n necesaria para tal fin, evaluando el cuadro cl"nico que el paciente presenta, recortando disfunciones que determinar"n los targets a trabajar basados en el pasado, presente y futuro:

 

TARGETS""""""""""""""""""""""""

"Recuerdos del pasado que establecieron la disfunci"n.

"Desencadenantes presentes que sostienen la perturbaci"n.

"Conductas y actitudes positivas necesarias en el futuro.

 

Desde el comienzo, en el primer encuentro, se establece una relaci"n terap"utica donde se desarrolla el contexto adecuado de contenci"n y seguridad necesaria para el paciente. Esto es fundamental para este v"nculo tan especial como es esa interacci"n paciente/terapeuta.

 

Habitualmente les pido un listado de las diez situaciones m"s perturbadoras de su infancia. Puedo dar ejemplos de otras personas para trasmitir tranquilidad, si es necesario.

Como dice Shapiro F., al reprocesar el incidente representativo logramos una generalizaci"n, esto quiere decir que el efecto positivo logrado se difunde en todos los incidentes asociados.

Por cada recuerdo que traen, ponen una puntuaci"n de 0 a 10 en la escala de perturbaci"n: SUD. Se pregunta a qu" edad ocurri" el incidente.

Se decide con el paciente cual ser" el target inicial. Preferentemente se aconseja el m"s perturbador de su historia por los cambios que produce.

 

 

 

 

Ejemplo:

 

RECUERDOS M"S PERTURBADORES:

 

EDAD""""""""""""""""""""""" """""RECUERDO"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" SUD""""""""

5""""""""""""""""""""""""""""""""""""" Accidente"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 4

"?"""""""""""""""""""""""""""""""""""" Enfermedad del hermano"""""""""""""""""""""" ""5

6""""""""""""""""""""""""""""""""""""" Entrada al colegio""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 5

7""""""""""""""""""""""""""""""""""""" Muerte del abuelo""""""""""""""""""""""""""""""""""""" 3

10""""""""""""""""""""""""""""""""""" Pelea de los padres" """"""""""""""""""""""""""""""""10

12""""""""""""""""""""""""""""""""""" Cambio de colegio"""""""""""""""""""""""""""""""""""" 9

15""""""""""""""""""""""""""""""""""" Cirug"a (apendicitis)"""""""""""""""""""""""""""""""""" 7

17"""""""""""""""""""""""""""" """""""Discusi"n con su mam"""""""""""""""""""""""""""" 10

20""""""""""""""""""""""""""""""""""" Frustraci"n afectiva"""""""""""""""""""""""""""""""""" 10

21""""""""""""""""""""""""""""""""""" Separaci"n de los padres"""""""""""""""""""""""""" 9

 

 

 

Se puede pedir tambi"n los mejores recuerdos que lo hicieron sentir bien en esta fase.

 

Tambi"n es importante saber como definen el problema, como lo interpretan ellos mismos, ya que nos da mucha informaci"n. Luego les pregunto que palabras autom"ticamente vienen a su mente para describir cada situaci"n que relata.

"Cuando UD. ve esa imagen" (La del cuadro de arriba) "Qu" creencias negativas de s" mismo aparecen ahora?" Si la cognici"n es negativa, es un target a trabajar. Si es positiva asumo que ya fue procesado.

 

Algunas personas no presentan recuerdos tan espec"ficos, sino un cuadro en general, por ejemplo el "sentirse d"bil", en "stos casos pregunto: ""Qu" situaci"n recuerda donde se sinti" as"?" El paciente habitualmente nos dar" la informaci"n necesaria para identificar nuestro target a trabajar con EMDR.

Lo que debemos identificar al tomar la historia de nuestro paciente, son sus pensamientos, im"genes, emociones y sensaciones; est"mulos y conductas determinados como "problema".

Reconocer patrones aprendidos y el lenguaje del paciente nos agrega informaci"n que utilizaremos en alg"n momento si es necesario.

 

Observar recursos y fortalezas. A veces es necesario activar los recursos naturales internos necesarios antes del reprocesamiento. Es "til reforzar con un set breve de estimulaci"n bilateral lo que tiene un valor positivo para el paciente ya que estimula sus propios recursos. Asegurarse que la instalaci"n se mantenga positiva, por eso el set es breve, para que su polaridad no traiga recuerdos negativos.

Es "til preguntar qu" creencias le gustar"a tener de "l mismo al terminar el tratamiento y cu"n cre"ble es en la escala del VOC.

En la Historia Cl"nica adem"s de indicar el nombre, el sexo, la edad, estado civil, a qu" se dedica, estudios cursados, tiempo libre, sistema familiar, enfermedades, medicaci"n, es "til preguntar el desencadenante de la consulta, "por qu" ahora? (Ver modelo de Historia Cl"nica).

Nos preguntamos cual es la dificultad que se convierte en problema para este paciente y recortamos los recuerdos m"s tempranos relacionados. Encontramos en su discurso las creencias negativas que tiene de "l mismo y sus fortalezas.

Estar atentos a las habilidades del paciente para enfrentar abreacciones." Utilizar como" herramienta el DES (Escala de experiencias Disociativas de Carlson y Putman"s) para administrar al paciente, nos indica presencia de sintomatolog"a disociativa

 

Como conclusi"n puedo decir que la fase uno es fundamental. Escuchar al paciente en t"rminos de EMDR nos hace encontrar la disfunci"n del ser, lo que regla la vida de ese paciente que se encuentra bloqueado y nos consulta para ayudarlo en ese malestar.

Aprende que dentro de "l estaba lo que buscaba afuera porque el EMDR desarrolla la confianza en s" mismo y abre las puertas hacia la salud.

 

A continuaci"n presento la historia cl"nica confeccionada por el terapeuta EMDR

Mark Dworkin,

 

Cuestionario para historia cl"nica

 

Nombre del paciente:

Edad:

Estado civil:

Estudios cursados:

Ocupaci"n:

Sistema familiar:

Historia m"dica:

Medicaci"n:

Abuso de substancias:

Puntuaci"n del Des:

Antecedentes familiares:

 

1.    Problema por el que consulta:

a)    "Desde cuando?

b)    "Por qu" consulta ahora?

c)    "Otros tratamientos?

d)    "Creencias negativas?

e)    "Manifestaciones f"sicas?

 

 

2.    Estrategias utilizadas por el paciente

a)    "Cu"les funcionaron?

b)    ""Cu"les no dieron resultado? Y, "por qu"?

 

3.    "Que recuerdos dolorosos tiene?, especialmente el que origin" el problema, si lo recuerda. listar otros traumas.

4.    "Cual es la creencia negativa que el paciente sostiene, y como la aplica a cada uno de los recuerdos?

5.    "Que recursos, fortalezas, habilidades, utiliza el paciente frente a estos viejos recuerdos?

6.    "Sintomatolog"a disociativa presentada?

7.    Observaci"n del terapeuta para estimar la tolerancia" a una intensa abreacci"n del paciente.

"""""" """a) Adecuada

""""""""" b) Inadecuada

8.    Lenguaje corporal

""""""""" a) Adecuado

""""""""" b) Inadecuado

9.    Listar recursos en general, fortalezas, logros, capacidades.

10. ""Como se presenta a la consulta el paciente?

11. "Sintomatolog"a significativa

12. ""Cuales son las cogniciones positivas deseadas y el Voc?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESPACIO DE CUENTOS

 

Ventana sobre la historia universal

 

Eduardo Galeano: "Las Palabras Andantes"

 

Hubo una vez que fue la primera vez, y entonces el bicho humano se alz" y sus cuatro patas se convirtieron en dos brazos y dos piernas, y gracias" a las piernas los brazos fueron libres y pudieron hacer casa mejor que la copa del "rbol o la cueva de paso. Y, habi"ndose erguido, la mujer y el hombre descubrieron que se puede" hacer el amor cara a cara y boca a boca, y conocieron la alegr"a de mirarse a los ojos durante el abrazo de sus brazos y el nudo de sus piernas.

 


INVESTIGACI"N ACERCA "DE LA RELACI"N "ENTRE DOLOR Y ANSIEDAD.

Efectuada por docentes de la universidad de Barcelona

 

Esta investigaci"n fue presentada durante el congreso internacional "Stress, Anxiety and Emotional Disorders", Julio, 1991. Braga, Portugal.

"

"

Este art"culo, en el que se describen los pasos y resultados de" una investigaci"n acerca de la relaci"n entre dolor y ansiedad, arroja interesantes resultados que nos pueden ayudar a dise"ar estrategias cuando trabajamos con el dolor. El estudio agrega la variable de la atenci"n como determinante en estos casos." Incorporamos el protocolo de dolor utilizado en EMDR para que los terapeutas puedan utilizarlo teniendo en cuenta los resultados de este trabajo.

 

 

UNIVERSITAT AUT"NOMA DE BARCELONA Y NEW YORK UNIVERSITY

 

Agradecimientos: Este trabajo ha sido posible gracias a la beca concedida por el Departament d'Ensenyament de la Generalitat de Catalunya.

 

 

I. INTRODUCCI"N

En los "ltimos a"os, la presencia de trabajos en los que se analizan los efectos de la ansiedad sobre la experiencia de dolor ha experimentado un crecimiento notable en la literatura especializada. B"sicamente, este hecho obedece al reconocimiento de la influencia que los factores psicol"gicos tienen sobre aqu"lla. Sin embargo, tras m"s de 20 a"os de investigaci"n, el papel que ejerce la ansiedad (i.e. su influencia) en la experiencia de dolor y la percepci"n de "ste permanece sin resolver.

En l"neas generales, podemos decir que los te"ricos de este campo se agrupan en torno a dos posiciones bastante claras. Por una parte, encontramos aquellos que afirman que a mayores niveles de ansiedad corresponden mayores "ndices de dolor o, lo que es lo mismo, un dolor m"s intenso y desagradable (p. ej., Ahles, Cassens y Stalling, 1987; Chapman y Turner, 1986; Melzack, 1973). Y por otra, quienes postulan que la ansiedad (o altos niveles de "sta) hace disminuir la intensidad del dolor percibido (p. ej., Bolles y Fanselow, 1980; Thyer y Matthews, 1986). Ambas tesis plantean una relaci"n diametralmente opuesta, aunque en los dos casos se asume una relaci"n lineal entre ansiedad y dolor. Sin embargo, en estos momentos hay planteadas dudas leg"timas de que exista tal linealidad y se aduce que la relaci"n entre ambas variables pudiera estar mediada por otra/s variable/s; argumento "ste que permitir"a explicar, al menos parcialmente, la diversidad de resultados de los informes publicados. Una de las variables que puede estar desempe"ando ese papel mediador es la atenci"n. As" es, en los "ltimos a"os se ha recopilado gran n"mero de datos que confirman la idea de que focalizar la atenci"n en el dolor intensifica y amplifica la experiencia dolorosa, mientras que la distracci"n la reduce (ver p. ej., McCaul y Malott, 1984; Tan, 1982; Turk, Meichenbaum y Genest, 1983). Hasta la fecha, "nicamente un estudio ha controlado los efectos de la atenci"n al estudiar la relaci"n entre ansiedad y dolor (Arntz, Dressen y Merckelbach, 1991). Sin embargo, los hallazgos de este trabajo no nos permiten obtener conclusiones adecuadas por cuanto utilizaron dos formas diferentes de inducci"n de la ansiedad, para cada una de las condiciones experimentales. Es por ello que nos planteamos analizar nuevamente la relaci"n entre la ansiedad y la percepci"n de la experiencia de dolor, controlando los efectos del factor atencional. Nuestro trabajo permite estudiarla dentro de un marco de no manipulaci"n, donde la focalizaci"n de la atenci"n y los niveles de ansiedad son ejercidos y experimentados por el sujeto experimental de forma natural.

 

II. M"TODO

Sujetos

La muestra estaba formada por 54 estudiantes de sexo femenino que aceptaron participar libremente en esta investigaci"n; con edades comprendidas entre los 20 y los 32 a"os (M= 21.4), todas ellas presentaban dominancia en la mano derecha. Los criterios de inclusi"n requer"an que ninguna de ellas tuviera problemas de circulaci"n, card"acos, cualquier cuadro de dolor cr"nico o haber sido sometidas a un experimento semejante.

Aparatos y Material

El ingenio utilizado para inducir dolor es el mismo que hemos empleado en otras investigaciones (ver p. ej. Mir", 1994; Mir" y Raich, 1992a,b). Brevemente, consiste en 2 cubetas, una de las cuales contiene agua a temperatura ambiente y la otra agua helada (0-1"C).

El factor ansiedad se evalu" antes de empezar la experiencia mediante el cuestionario S-R de Endler y colaboradores (Endler, Hunt y Rosenstein, 1962). Por su parte, el factor atencional fue registrado a posteriori mediante un cuestionario dise"ado con este prop"sito, con el que se controlaba si el sujeto utilizaba alguna estrategia o mecanismo para desviar su atenci"n del dolor, o si por el contrario centraba su atenci"n en el dolor que estaba experimentando -el cuestionario se puede obtener del autor-.

El proceso utilizado para medir el rango de sensibilidad del dolor (RSD, i.e. la diferencia aritm"tica entre la tolerancia y el umbral de dolor; para m"s informaci"n de las caracter"sticas y la utilidad de este par"metro en el estudio experimental del dolor consultar Mir", 1991b, Mir" y Raich, 1992b) es el mismo que en otras ocasiones nos ha dado excelentes resultados (ver tambi"n Mir" y Raich, 1992c). Brevemente, consta de los momentos siguientes:

1. Toma de contacto con el agua helada: el sujeto introduc"a su mano dominante en el agua helada, durante 12 segundos.

2. Estandarizaci"n de la temperatura de la mano: se introduc"a la mano dentro del agua a temperatura ambiente, durante 2 minutos.

3. Valoraci"n del umbral y la tolerancia: introducci"n de la mano en el agua helada, momento en que se registraba el RSD (i.e. tiempo en segundos resultante de la diferencia existente entre el umbral y la tolerancia al dolor).

Este proceso se repiti" dos veces (el periodo de recuperaci"n entre sesiones fue de 5 minutos) y los datos analizados corresponden a los de la segunda sesi"n. La raz"n de realizar un segundo ensayo y utilizar los datos obtenidos durante esta segunda sesi"n es por la gran variabilidad de los "ndices en los que se basa el RSD (para m"s informaci"n ver Mir" y Raich, 1992a).

Adem"s de medir los niveles del RSD, recogimos informaci"n de la intensidad y aversividad del dolor experimentado. Para ello, utilizamos sendas escalas num"ricas con los anclajes siguientes: 0=Nada o ausencia de dolor y 100=El peor dolor posible para las medidas de intensidad, y 100=El dolor m"s desagradable que uno pueda imaginar, para el registro de la aversividad. Seg"n investigaciones recientes, este procedimiento de evaluaci"n es el que da mejores resultados (ver p. ej. Jensen, Karoly y Braver, 1986; Turk y Melzack, 1992).

 

III. RESULTADOS

En la tabla 1 y 2 aparecen se"aladas las puntuaciones obtenidas para todo el conjunto de sujetos, as" como las correlaciones registradas entre las variables implicadas en el estudio. En este caso se utiliz" el coeficiente de correlaci"n de Pearson, mientras que el de Spearman fue empleado cuando se dividi" la muestra en dos grupos, dado que es el adecuado para estudiar muestras peque"as, N < 30. Como se puede apreciar en la tabla 2, s"lo la correlaci"n entre las valoraciones subjetivas de la experiencia dolorosa (i.e. intensidad y aversividad) alcanzan niveles de significaci"n. Este hecho es congruente con otros trabajos anteriores (p. ej., Chen, Dworkin, Haug y Gehring, 1989; Mir" y Raich, 1992a) y viene a confirmar que durante este proceso, la percepci"n de la intensidad del dolor y su respuesta emocional est"n fuertemente vinculadas, al menos en el caso del Cold-Pressor Test.

Tabla N.1: Medias y desviaciones de las variables del estudio.

Variable

M

DT

ANS

41.29

15.55

INTEN

66.17

23.94

AVER

46.17

19.42

RSD

91.47

78.06

M= Media, DT= Desviaci"n t"pica, ANS= Ansiedad, INTEN= Intensidad percibida, AVER= Aversividad percibida del dolor experimentado, RSD= Rango de sensibilidad del dolor.

 

Tabla N. 2: An"lisis correlacional de las variables del estudio.

Correlaciones:

ANS

INTEN

AVER

INTEN

-0.36

 

 

AVER

-0.19

0.69*

 

RSD

-0.006

-0.31

-0.16

*p< 0.001

 

La tabla 3 recoge las correlaciones (coeficiente de Spearman) entre las variables estudiadas, aunque en este caso considerando el foco de atenci"n de los sujetos. B"sicamente, los resultados que llaman m"s la atenci"n son que "nicamente se mantiene la significaci"n de las correlaciones, entre intensidad y aversividad, para el grupo 1 (N=29), pero no para el grupo 2 (N=25). Por otra parte, vemos que al controlar el factor atencional, las correlaciones entre el rango de sensibilidad del dolor y la ansiedad cambian de signo y de magnitud, en contraste con lo que ocurr"a antes, con todo el grupo (datos recogidos en la tabla 2). Efectivamente, al analizar la relaci"n entre ansiedad y el rango de sensibilidad del dolor (RSD) para todo el conjunto de individuos, vemos que los resultados se sit"an en la l"nea de lo que ha sido el argumento tradicional acerca de la relaci"n entre ansiedad y dolor, esto es, el dolor provoca un mayor impacto cuanto mayor es la ansiedad del individuo; en este caso el mayor impacto nociceptivo se traduce en un RSD menor. Mientras que al dividir la muestra en funci"n del foco atencional observamos resultados opuestos a aquellos; quiz"s la mayor homogeneidad de los grupos resultantes sea la causa de tales diferencias. En este segundo caso, nuestros datos se sit"an en la l"nea de lo apuntado por Bolles y Fanselow (1980), quienes argumentan que altos niveles de ansiedad resultan en unos niveles de dolor menores, aunque sin alcanzar niveles de significaci"n estad"stica.

 

Tabla N. 3: An"lisis correlacional controlando el factor atencional.

Correlaciones:

ANS

INTEN

AVER

INTEN

Grupo 1

Grupo 2

-0.53

-0.48

 

 

AVER

Grupo 1

Grupo 2

-0.09

-0.62

0.81*

0.30

 

RSD

Grupo 1

Grupo 2

0.40

-0.49

0.25

-0.16

0.36

-0.68

Grupo 1= Sujetos que centran su atenci"n en las sensaciones nociceptivas, Grupo 2= Sujetos que desviaron su atenci"n de estas sensaciones.
* p< 0.001

 

Por "ltimo, en la tabla 4 podemos apreciar la presencia de lo que parece como un claro efecto del factor atencional sobre el rango de sensibilidad del dolor. De manera que aquellos sujetos que centraron su atenci"n en las sensaciones nociceptivas son quienes alcanzaron un menor registro en aquel par"metro, o lo que es lo mismo, son quienes sufrieron un mayor impacto de la estimulaci"n nociceptiva. Estos datos vienen a sumarse a los de una literatura ya abundante que demuestra la eficacia de la distracci"n como estrategia de control cognitivo del

dolor (ver p. ej., McCaul y Malott, 1984).

 

Tabla N. 4: Comparaci"n de los resultados en funci"n del foco de atenci"n.

 

Grupo 1

 

Grupo 2

 

M

DT

P

M

DT

ANS

44.00

14.53

N.S.

36.33

17.50

INTEN

72.72

23.80

N.S.

54.16

20.83

AVER

48.63

21.91

N.S.

42.50

14.74

RDS

42.63

26.26

*

181.00

57.04

N.S.= No significativa
P= Indice de significaci"n
* p < 0.0001.

 

IV. CONCLUSIONES

Los resultados del presente trabajo indican que la respuesta de dolor est" influida por la atenci"n y, por tanto, la supuesta relaci"n lineal entre ansiedad y dolor no aparece como tal. Nuestros datos, en cambio, no nos permiten afirmar que la ansiedad incremente o reduzca el impacto del dolor, esto es, la percepci"n de las sensaciones nociceptivas. S" se observa (ver tabla 4) que el nivel de ansiedad de los sujetos que han desviado su atenci"n es menor que el de los que centraron su atenci"n en las sensaciones de dolor. Parece, seg"n datos aportados por Cornwall y Donderi (1988), que los sujetos ansiosos atienden m"s (centran su atenci"n) al dolor, o lo que es lo mismo, tienen m"s dificultades para desviar su atenci"n del dolor; hecho, este "ltimo, que sumado a lo que conocemos sobre la eficacia de la distracci"n como estrategia de afrontamiento y control del dolor, podr"a explicar, al menos en parte, por qu" altos niveles de dolor aparecen asociados, repetidamente, a altos niveles de ansiedad (ver tambi"n Eysenck y Byrne, 1992; MacLeod, 1991; MacLeod y Hagan, 1992; MacLeod y Mathews, 1991; Mathews, 1990). Quiz"s un estudio especialmente dise"ado para comprobar la hip"tesis de que los sujetos ansiosos tienen m"s dificultades para distraerse del dolor podr"a ayudar a esclarecer las relaciones entre ansiedad y dolor.

En suma, aunque nuestros resultados nos permiten dudar de la existencia de una relaci"n lineal entre ansiedad y dolor, ello no es "bice para que dejemos de destacar la importancia de la ansiedad en los cuadros de dolor cl"nico. En efecto, antes dec"amos que los individuos ansiosos tienen problemas para desviar su atenci"n del dolor; por tanto, consideramos que las estrategias para la reducci"n de la ansiedad parecer"an indicadas en aquellos casos en los que elevados niveles de ansiedad dificultan al paciente el desviar su atenci"n.

 

V. REFERENCIAS

ARNTZ, A.; DRESSEN, L. y MERCKELBACH, H. (1991):

Psychological control of acute pain. Journal of Pain and Symptom Management, 1, 9-20.

CHEN, A.C.N.; DWORKIN, S.F.; HAUG, J. y GEHRIG, J. (1989):

An S-R inventory of anxiety. Psychological Monographs, 76 (todo el n"mero):.

EYSENCK, M.W. y BYRNE, A. (1992):

Anxiety and susceptibility to distraction. Personality and Individual Differences, 13, 793-798.

MacLEOD, C. (1991):

Personality traits and pain experience. Personality and Individual Differences, 13, 309-313.

MIR", J. y RAICH, R.M. (1992b):

 

PROTOCOLO PARA EMDR Y DOLOR

 

1-DESCRIPCION DEL DOLOR

Se le pide al paciente, una descripci"n detallada de la representaci"n interna de su dolor; que describa como es la imagen que ve en su mente, color, brillo forma, tama"o, etc., y cuales son las sensaciones y sentimientos que acompa"an dicha imagen. Esto va a ayudar a tener una representaci"n cognitiva de su dolor.

 

2-COGNICION NEGATIVA

Se le pregunta al paciente: ""Que palabras acerca de Ud. mismo acompa"an estas im"genes del dolor?"

Por Ej.: Nunca me voy a curar; soy una carga para mi familia, etc.

 

3-COGNICION POSITIVA

Se le pregunta al paciente: ""Que le gustar"a pensar en el futuro sobre su dolor?".

La respuesta es en general opuesta a la C.N.

Me voy a curar, voy a"" volver a trabajar, etc.

 

4-V.O.C- (medici"n de la cognici"n positiva)

Se le pregunta al paciente, en una escala del 1 al 7, cuanto cree realmente en lograr la C.P.

Por Ej.: Creo que me voy a curar-Siento que estoy en 4.El objetivo es llegar a 7.

 

5-SUDS (Medici"n de la intensidad de las emociones que acompa"an al dolor)

Que sentimientos acompa"an al dolor (por Ej.: ira, tristeza, miedo) y con que intensidad," medida en una escala del 1 al 10.

 

6-LOCALIZACION DEL DOLOR

"Donde" exactamente, se localiza" su dolor?

 

7-COMIENZO DEL" PROCEDIMIENTO CON EMDR

El objetivo es llegar a 0 en el SUDS y a 7 en el VOC

 

8-INSTALACION DE LA COGNICION POSITIVA

Para hacerlo, el" paciente debe describir la nueva imagen o representaci"n interna de su dolor, la cual no le debe causar ning"n sentimiento perturbador (SUDS 0), y la Cognici"n Positiva debe estar en 7.

Paralelamente se le debe pedir al paciente que observe si tiene alguna sensaci"n corporal, que no siempre desaparece" como en el protocolo habitual de EMDR.

Se procede a la instalaci"n, colocando sobre la imagen borrada, la cognici"n positiva, haciendo el procedimiento habitual

 

 

 

 

 

"QU" ES UN FOCO SIGNIFICATIVO?" Trabajando EMDR con ni"os

Lic. Barbara Wizansky""""" Traducci"n: Lic. Diana Arazi

 

Cuando entreno o superviso a un nuevo terapeuta EMDR de ni"os me encuentro una y otra vez conectada con el entusiasmo que siento acerca de este trabajo y el tremendo potencial que tiene para ayudar a los ni"os a" atravesar momentos dif"ciles de la vida. Por otro lado una y otra vez me encuentro cara a cara, con la frustraci"n de los terapeutas, nuevos en este trabajo, cuando tratan construir un target significativo con un chico e involucrarlo en el trabajo. Una y otra vez escucho: ""C"mo hago para que el chico focalice en un target?" "El no quiere" recordar lo que le pas"." "No esta interesado en la situaci"n" traum"tica".

La clave est" en la frase "target significativo", "significativo para quien?"

Cuando hay un trauma espec"fico reciente, como un ataque terrorista o un accidente de autom"vil, el target es usualmente obvio y el ni"o tiene motivaci"n para librarse de los malos sentimientos que puede conectar r"pidamente con algo que le sucedi".

Cuando, sin embargo, el trauma es en el pasado, o m"s aun cuando se debe a los" ambiguos "eventos con "t", la situaci"n se vuelve mucho m"s complicada.

El chico es tra"do porque su comportamiento perturba o llama la atenci"n de un adulto preocupado. El ni"o puede estar molesto por venir, con verg"enza por estar expuesto a un extra"o o porque no ve ninguna conexi"n entre "ahora" y el hecho traum"tico que ocurri" hace tanto tiempo.

Estoy pensando en una ni"a de 13 a"os, que llamar"" Gal, que se mor"a de miedo cuando se separaba de su madre. El tema actual era que quer"a dormir en la misma habitaci"n de sus padres. Ella se sent"a rid"cula y le hubiera" gustado" poder dormir en su habitaci"n pero el miedo y la ansiedad no se lo permit"an. Ella insist"a en que quer"a dormir en su habitaci"n, pero s"lo si no tuviera m"s ese terrible miedo.

La madre de Gal" hab"a estado enferma de c"ncer cuando Gal ten"a 5 a"os. estuvo hospitalizada 6 semanas y volvi" a casa en una silla de ruedas. Desde ese momento la enfermedad reapareci" varias veces." Aunque Gal recuerda que siempre durmi" con sus padres, ellos dicen que sus miedos de estar sola" empezaron al comienzo de la enfermedad.

Parece claro que el lugar donde empezar nuestro trabajo era en el momento en que la madre enferm". Era claro que sumado al shock y" la angustia que hab"a producido la prolongada separaci"n, estaba el temor de" la familia de que la madre podr"a morir, y esto era transmitido de alguna manera a la nena.

Actualmente Gal es caprichosa y siempre esta furiosa a causa de sus miedos. Es una pre-adolescente. Vino a la primera sesi"n bajo protesta, furiosa y convencida que no la iba a poder ayudar. Estaba segura de que no hab"a ninguna conexi"n entre el miedo a estar sola en su habitaci"n en la noche y la enfermedad de su madre. Cuando hice la sugerencia, su mirada me mostr" que yo era realmente entupida por pensar semejante cosa tan rid"cula. Cuando volv" a mencionar la idea me dijo: "Ya te dije, no hay conexi"n".

 

"Como se podr"a ayudar a esta ni"a? Yo sab"a que era necesario hacer frente y procesar la bronca, el miedo y el desamparo que le produjo el trauma de la enfermedad de su madre para permitirle desarrollarse con normalidad y que pudiera empezar a enfrentarse con las demandas de la adolescencia. Pero el terror de encontrarse con los sentimientos que la invadieron frente a la terrible posibilidad de perder a su madre a la edad de 5 a"os imped"a cualquier trabajo. Cre"a que la idea de hacer ejercicios de relajaci"n o trabajar con recursos como yo le explicaba era "est"pido". Ella se quedaba con su obstinaci"n y su rabia para no tomar el m"nimo contacto con su miedo.

Gal es el tipo de ni"a que metaf"ricamente debe ser llevada de la mano a trav"s de un pasadizo que la introduzca gradualmente en el trabajo con EMDR.

Hay muchos ni"os como ella. Mi experiencia en EMDR me ha ense"ado que esta es una instancia en que debo recordar que aunque estoy entrenada en EMDR, antes que nada soy una terapeuta de ni"os. La pregunta "significativa para qui"n? que hice acerca de los targets se podr"a hacer al comienzo de todas las terapias de ni"os. Debemos acercarnos al ni"o, esto" significa tocarlo en el punto que m"s le preocupa. El pasaje que nos lleva al proceso EMDR debe comenzar justo donde est" el ni"o.

Gal estaba enojada porque la hicieron venir al consultorio. Estaba enojada conmigo porque yo pensaba que sab"a lo que le estaba molestando.

Mi acercamiento debe focalizarse en lo que la preocupa aqu" y ahora. "Se puede encontrar un recurso en su enojo? "Se puede significar positivamente su negativa a hacer lo que no quiere indicando que eso muestra su fortaleza?

"Podemos encontrar un target aqu"?

Aproximarme adonde estaba Gal en ese momento produjo una respuesta positiva a esas preguntas. Aparecieron muestras de seguridad y auto-protecci"n en mi consultorio, inmediata y concretamente. Cuando estos fueron definidos como recursos Gal pudo relajarse y permitir una conexi"n conmigo para comenzar el trabajo. Nuestro primer target fue el enojo por" ser forzada a hacer algo que no quer"a. Como era una target significativo para ella, se permiti" mirar muy de cerca ese enojo, verbalizo una creencia negativa (Todos son mis jefes) y una creencia positiva (Puedo ser mi propia jefa) y procesar a trav"s de los sentimientos de control. (Puedo decidir no hablar si no quiero).

El mensaje que chicos como Gal nos mandan fuerte y claramente es: "Tengan paciencia. Qu"dense al lado del ni"o y con" lo que le preocupa".

"Ese es el lugar para encontrar los primeros targets cuando el pasado no esta accesible.

Este es el comienzo del camino que eventualmente nos va a llevar al reprocesamiento del trauma b"sico y de los temas relacionados.

Gal trabaj" con el enojo hacia su madre que "le dice todo el tiempo que debe hacer", a lo largo de dos meses antes de asociarlo con la enfermedad de la mam". En ese momento ella me ten"a suficiente confianza para saber que el consultorio era un lugar seguro y que juntas podr"amos manejar los sentimientos que pudieran emerger.

 

 

 

 

 

LIBRO RECOMENDADO

 

Titulo: "Una nueva Tierra""

 

Autor: Eckart Tolle

 

Editorial: Norma, Colombia, 2005

 

Resumen

La finalidad principal de este libro no es darle a su mente m"s informaci"n ni creencias, ni tratar de convencerlo de algo, sino generar en usted un cambio de conciencia, es decir, un despertar. En ese sentido, este libro no es "interesante", puesto que esa palabra implica la posibilidad de mantener una distancia, jugar con las ideas y los conceptos de la mente y manifestarse de acuerdo o en desacuerdo con ellos. Este libro es sobre de usted. Si no contribuye a modificar el estado de su conciencia, no tendr" significado alguno. Solamente servir" para despertar a quienes est"n listos. Aunque no todo el mundo est" listo, muchas personas si lo est"n y cada vez que alguien despierta se amplifica el "mpetu de la conciencia colectiva, facilitando el cambio para los dem"s. Si no sabe lo que significa despertar, siga leyendo. Es solamente a trav"s del despertar que podr" comprender el verdadero significado de la palabra. Basta con un destello para iniciar tal proceso, que es irreversible. Para algunos, este libro ser" ese destello, para muchos otros que quiz"s no se hayan dado cuenta, el proceso ya ha comenzado. Este libro les ayudar" a reconocerlo. Algunos habr"n comprendido el camino como consecuencia del sufrimiento o de una p"rdida, mientras que otros quiz"s lo hayan hecho a trav"s del contacto con un maestro o una ense"anza espiritual, la lectura de El poder del ahora o de alg"n otro libro pleno de vida es espiritual y de energ"a transformadora, o una combinaci"n de lo anterior. Si ya se ha iniciado en usted el proceso del despertar, "ste se acelerar" y se intensificar" con esta lectura."

 

 


RECURSOS DE INVESTIGACI"N

Desarrollando un nuevo protocolo de tratamiento para EMDR

Articulo publicado en la p"gina de EMDRIA (Emdr Internacional Association)

 

Hay muchas preguntas acerca de c"mo desarrollar y probar un protocolo para tratamiento, o como probar la efectividad del EMDR en una nueva poblaci"n cl"nica. Diferentes tipos de investigaci"n son apropiadas para los distintos estadios de desarrollo de un nuevo protocolo.

Presentamos los pasos m"s com"nmente utilizados para el desarrollo de un protocolo.

 

1. Se tiene una idea y se decide probarla. Se tiene suerte con un caso y uno se pregunta si esto se puede repetir. Se puede haber usado el protocolo EMDR estandar en un nuevo problema de tratamiento o con una nueva poblaci"n (nueva por lo menos para el EMDR), o se puede haber adaptado el EMDR de alguna manera, o se puede haber combinado el EMDR con otras intervenciones de una manera "nica.

 

2. Se tratan m"s casos con el mismo problema, usando los mismos recursos que se usaron en el primero y experimentando con otros recursos tambi"n. Esto va a ayudar a entender si el primer "xito fue s"lo casual o si se descubri" algo nuevo. En este punto, es "til llevar un registro que muestre las caracter"sticas" fundamentales del cliente, algunos detalles de la respuesta al tratamiento y las variantes que se tuvieron que introducir.

 

3. Se encuentra un patr"n a partir de la experiencia anterior, y se desarrolla un protocolo. Por ejemplo" si hay 5 pasos y la mayor"a de la gente" los requiere, simplemente se incluyen los 5 pasos en el protocolo para estar seguros que se hacen las cosas bien. Si la mayor"a solo necesita 2 de los pasos, se dilucida cual es la diferencia entre los que necesitan 5 pasos" y los que necesitan solo 2 y se toma la decisi"n (en estos casos es muy "til" tener en cuenta el registro que se va llevando).

 

4. Se prueba el nuevo" protocolo, y la teor"a que subyace al mismo, con un sistema que ayuda a medir los resultados del tratamiento con el nuevo protocolo.

Es importante consignar el protocolo con la mayor especificidad posible para que otros que usen el nuevo "manual de tratamiento" puedan hacer lo que se hizo.

Es recomendable adem"s de la narrativa que describe el nuevo protocolo," hacer una lista (que cubra cada paso) que har" m"s seguro que otros puedan implementar el protocolo correctamente.

 

5. Generalmente si se cambia el protocolo EMDR de alguna manera, es necesario presentar casos donde se muestren las razones por las cuales el cambio es necesario.

Un buen m"todo para hacerlo es el" sistema ABC, donde A est" en la primera fase (pre-intervenci"n); B es el protocolo est"ndar; y C es el nuevo" protocolo adaptado.

El "nico caso en que esto no seria necesario es si se est" trabajando con algo que est" contraindicado para el protocolo est"ndar (como recursos para estabilizar clientes en busca de prepararlos para el reprocesamiento del trauma). La regla general es: Si ya" hay un protocolo establecido para lo que se est" haciendo, se debe demostrar que la" nueva forma" es realmente un progreso.

 

6. Si los resultados de las pruebas son alentadores, se debe ense"ar" el protocolo a otros terapeutas. Es ideal obtener sus impresiones, preguntas y dudas en la implementaci"n del protocolo. Este paso ayudara a identificar pasos en el protocolo que no se articularon o explicaron" bien (generalmente porque fueron pasos intuitivos para el que lo crea, pero no para los dem"s), lo que ajustar" el "manual de tratamiento" para el pr"ximo paso de este proceso.

 

7. Se debe conducir un estudio controlado comparando este tratamiento con una lista de espera control o con los resultados de los" cuidados est"ndar que se brindan para ese problema.

 

8. Si los resultados del estudio controlado son promisorios, se debe realizar otro estudio comparativo del nuevo protocolo con los otros tratamientos usados habitualmente para ese problema.

 

9. Si los resultados son positivos entonces otro grupo de investigadores debe repetir el paso 8.

Para los pasos 4-9 puede ser especialmente "til consultar con investigadores antes de comenzar con ese paso particular, para asegurarse que se logro realizar el mejor estudio para ese paso.

Todos los pasos citados son tales que en" cada fase de desarrollo, se esta invirtiendo los m"nimos recursos requeridos para determinar si se puede pasar al pr"ximo nivel. Algunas veces los descubrimientos" no son positivos y se debe decidir si el estudio realizado fue muy pobre, si se puede modificar el protocolo para mejorar la eficacia, o si no vale realmente el esfuerzo despu"s de todo.

Si se elige persistir, se debe repetir el paso "fallido" hasta alcanzar el "xito antes de seguir adelante.

 

Este modelo tambi"n puede ser usado por aquellos que deseen llevar a cabo una investigaci"n en un "rea de inter"s espec"fica. Consultando la literatura se puede determinar el estado actual de desarrollo del EMDR para un espec"fico" problema de tratamiento. Con un cuidadoso an"lisis se puede decidir si los estudios realizados hasta" la fecha fueron correctamente conducidos, abriendo el camino para la pr"xima fase, o" algo necesita ser rehecho de una mejor manera. Usar este modelo ayudara a los investigadores a" evitar conducir el estudio de casos" en "reas donde ya se han realizado estudios controlados, tanto como evadir realizar estudios controlados cuando los casos de estudio no demostraron que se pod"a garantizar la realizaci"n de un proyecto m"s extenso.

Con este modelo, los investigadores pueden usar sus recursos para contribuir de la mejor manera al desarrollo del EMDR, consiguiendo el natural "pr"ximo paso".

 

Bibliograf"a

Bloom, M., Ficher, J., & Orme, J.G. (1999). Evaluating practice (3rd ed.). Boston: Allyn & Bacon.
Rothman, J., & Thomas, E.J. (Eds.)(1994). Intervention research: Design and development for human service. Binghamton, NY: Haworth.
Rubin, A. (July, 1997). Empirically validating EMDR with single case designs: A step-by-step guide for EMDR therapists. Workshop presented at the EMDR International Association Conference, San Francisco, CA. (Contact njsmyth@buffalo.edu for an electronic copy of handout).
Thomas, E.J. (1984). Designing interventions for the helping professions. Beverly Hills, CA: Sage

 

 

 

 

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